sábado, 26 de julio de 2014

25 de Julio

Ayer, solo ayer me interne en el bajo mundo de los poetas.
Sé que esconde un gran dolor como un gran amor.
Conocí a dos grandes exponentes de la poesía en Bogotá, un poco cortante y un poco burlesca a la vez.
Sé que por primera vez, iba a conocer una gran parte de la literatura subterránea de esta gran cuidad.
Me interne de inmediato a un poema, que siendo leído fue mal leído y para muchos mal interpretado.
Se unen las mentes con un poco de Kafka, mostrando desde la anatomía de un insecto podemos ser ellos.
A pesar de todo, jamas me habría imaginado a mi, en un circulo social tan literato. por fin, algo que me interesaba y quería aprender más.
Conocí a unos cuantos escritores de poemas vagos, con los cuales charle por unos cuantos minutos y la única respuesta que recuerdo con claridad es: -El escritos pobre ya no existe, y si existe... solo lo venden para hundirlo más.-
Me sentí por un momento así, como un escritor vagabundo,lleno de ideas, lleno de sus propios libros intentando salir a flote en una literatura donde lo más reconocido y nos ponen en los ojos es lo más pobre de la literatura,a sabiendas de esto...el país tampoco colabora.
Luego de esas charlas, acompañadas de unas cervezas y cigarrillos decidimos salir del sitio en el que estábamos y seguir hablando de ese tema tan poco conocido.
Desconocía la faceta de un escritor vago en recuerdos y con grandes problemas psicológicos. Seguimos en el plan de unas cuantas cervezas, comimos sushi y cada uno de ellos con una sonrisa pintoresca, le sonríen al vicio: un poco de todo.
 No pude aguantar por un momento, dejar de pensar que hace en ellos eso.
Un par de pases, un plon muy largo de marihuana y cerveza.
Hablando de autores y poetas, conocidos por los literatos estudiados.
Por mi parte, tuve la intención de unirme a ellos en el cuento de la poesía, pero me di cuenta que cada persona maneja su manera de expresar su amor al arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario