-"Tengo ciertos pensamientos difusos, tengo cientos de cientos de recuerdos que pasas por mi mente y que aunque quiera y trate... no puedo hacerlos a un lado.Han sido suficientes las veces en las que me concentrado en llevar mi cuerpo y mi mente a una plenitud... a conocer mas allá de lo que esta por delante de mis ojos y de mis manos, de tocar lo impalpable, de ser tal vez sobre mi... ese ser "supremo" tener un mandato sobre algo que no está. Soy consciente de que soy mas allá que una persona de unos ojos cafés no muy oscuros, de una piel que aun no sabe en cual pantone estar si en una piel blanca o en un pantone hallado en las profundidades del cuerpo, en saber como el cuerpo se divide en algunas o varias dimensiones, inversas a las que uno puede imaginar. Tal vez, soy mas que una mente sobresaturada de información errada y mal manejada. Soy una mente, con un cerebro lleno de lombrices hambrientas de un que hacer,de un que leer. Soy como un libro de paginas en blanco la cual... espera que su autor, no sea mas que un allegado a ella...que sea el autor de tanta simplicidad."-
Contesto Blue, luego de besar a un hombre en medio de un bar, sobre ella estaba el peso dulce de unas cuantas botellas de ron y algunos pases que le habían dado en el baño cuando fue a retocar su labial oscuro. El hombre, no sabia como "aportar" a una mal llamada filosofía absurda y soez. Algo sucia pero a su vez divertida...como Blue.
Siempre respondía con una sonrisa entre los vasos de cerveza que su apellido era Blue y no Blues, se sabia que era una combinación de una época no mas allá de los 60's, que estaba un poco desenfrenada y llevada de la compañía de algunas cuantas drogas y algunos cuantos tragos costrosos y una linda pero amarga amiga... soledad.
Sus ojos buscaban mas allá que una compañía momentania, que un rato agradable y que una conversación banal... un conocimiento previo. Aun así, no le gustaban los detalles, ni saber de alguien que bebe solo en un bar de mala muerte. Blue, por un lado se dedicaba a perderse en los encantos y palabras de del par de ojos que a la luz de la noche y acompañados de algunas luces del lugar decían lo que el alma de aquel hombre negaba entre cerveza y cerveza, por lo mismo... nunca había visto en algunos ojos una armonía para ella y para el.
Blue se fumaba algunos porros en la sala de su casa y se perdía en los acordes de las canciones de Depeche Mode, The Doors, cerraba los ojos por un minuto imaginando ella en algún rodeada de flores pero en aquellos viajes recurrentes aparecía un hombre sin rostro, no muy alto, no tan fuerte pero de manos suaves, a lo cual ella abría los ojos y terminaba sentada. Los viernes en la tarde, se dedicaba a escuchar algunas canciones de Pink floyd o de Led Zeppelin, pero unas de sus favoritas eran Foster the people, The Kooks, Kasabian y otras bandas que hacían parte de su repertorio y de su colección de vinilos.
Un viernes luego de bailar al ritmo de Russian Red, decidió colocar sus ojos mas negros de lo normal, colocarse un jean que hacia que sus glúteos se vieran mas lindos de lo común y sus zapatos favoritos comprados en una feria. Decidió ir al bar un rato y hablar con el mesero, que ya la conocía. Llego, le sirvió un trago doble y de fondo estaba B.B King, busco una mesa, se sentó, cerro los ojos unos cuantos minutos disfrutando del Blues con olor a cigarrillo y tragos mezclados.
Cuando abrió sus ojos, un par de ojos cafés... como un par de cafés humeantes para los días fríos, camisa blanca y una corbata ya suelta del estrés, una sonrisa que brillaba mas que la luna y sus labios... sus labios parecían un suave paraíso, Blue no pudo contener su cara de asombro y el soltó una sonrisa picaresca la cual hizo sonrojar a Blue.
El la saludo, se presento y ella se concentro en el tono de su voz y como sus labios daban la mejor pronunciación. Iba pasando la noche mientras ellos perdidos en los vasos de cerveza y en una conversación de poesía, de libros y letras, cerraron un micro cuento en un beso, seguido de mas besos y de una larga caminata por la calle de cientos de bares con música atroz. Mientras ellos hablaban de Coltrane, de Simone o de Sinatra, de lo lindo que era leer Bukowski en un bus o en algún lugar acompañado del aire. Blue, no podía decidir si invitarlo a su casa a escuchar un par de acetatos con unas cervezas que tenia en la nevera o si por otro lado dejarlo ir y tal vez algún día volverlo ver en aquel bar con su chaqueta de cuero.
Caminaron por todo lugar, hasta que el pronuncia un sonido y ella voltea a mirarlo... -"¿Que pasa, te sientes bien?-" el en un gesto incomprendido no puede dejar de sonreír y desata una frase con miedo y pena... -¿Quieres ir a mi casa? Podemos pedir unas cervezas o ver una película de Buñuel.- Ella le contesta, con un brillo singular en los ojos, que si el prefería que fueran a casa de Blue, tiene cervezas, su tocadiscos, sus acetatos, un tapete rojo con un techo transparente en el cual se podrían ver perfectamente la luna y sus constelaciones.
El acepta con la cabeza y dice que compren un trago algo mas fuerte que la cerveza, ella acepta con gusto y caminan hacia el almacén cercano antes de tomar el taxi. Se subieron a un taxi, indicaron al taxista por donde tomar y ellos se miraron se besaron, besos suaves como los labios de el, suaves como las miradas entregadas por los dos. Fueron tres besos en todo el camino, sabían que esto no era consecuencia de alcohol.
Llegaron a casa de Blue que parecía un paraíso, entre arboles frondosos y un cielo increíble que los acompañaba esa noche, colocaron música suave, fueron por las cervezas y se acostaron a ver la noche pasar, entre besos y anectotas, el cantaba suave mientras Blue estaba acostada en el tapete rojo tarareando, lo cual se ríen como dos niños pequeños, ya iban por la ultima cerveza e iba a empezar con el dulce pero amargo vodka, cuando el en un gesto toma a esta mujer por la cintura y la besa, como nunca había besado a una mujer y le dice que se siente frente a el y que cierre los ojos y solamente lo escuche a el. Blue se concentra en su voz y a su vez se preparaba para cuando el acabara la besara y se fundieran en deseo.
-"Siempre, que voy los viernes al bar, te veo a lo lejos... veo como cantas y tarareas las canciones... me fijo en como

