jueves, 27 de abril de 2017

Blue... no Blues.

-"Tengo ciertos pensamientos difusos, tengo cientos de cientos de recuerdos que pasas por mi mente y que aunque quiera y trate... no puedo hacerlos a un lado.
Han sido suficientes las veces en las que me concentrado en llevar mi cuerpo y mi mente a una plenitud... a conocer mas allá de lo que esta por delante de mis ojos y de mis manos, de tocar lo impalpable, de ser tal vez sobre mi... ese ser "supremo" tener un mandato sobre algo que no está. Soy consciente de que soy mas allá que una persona de unos ojos cafés no muy oscuros, de una piel que aun no sabe en cual pantone estar si en una piel blanca o en un pantone hallado en las profundidades del cuerpo, en saber como el cuerpo se divide en algunas o varias dimensiones, inversas a las que uno puede imaginar. Tal vez, soy mas que una mente sobresaturada de información errada y mal manejada. Soy una mente, con un cerebro lleno de lombrices hambrientas de un que hacer,de un que leer. Soy como un libro de paginas en blanco la cual... espera que su autor, no sea mas que un allegado a ella...que sea el autor de tanta simplicidad."-

Contesto Blue, luego de besar a un hombre en medio de un bar, sobre ella estaba el peso dulce de unas cuantas botellas de ron y algunos pases que le habían dado en el baño cuando fue a retocar su labial oscuro. El hombre, no sabia como "aportar" a una mal llamada filosofía absurda y soez. Algo sucia pero a su vez divertida...como Blue.


Siempre respondía con una sonrisa entre los vasos de cerveza que su apellido era Blue y no Blues, se sabia que era una combinación de una época no mas allá de los 60's, que estaba un poco desenfrenada y llevada de la compañía de algunas cuantas drogas y algunos cuantos tragos costrosos y una linda pero amarga amiga... soledad.

Sus ojos buscaban mas allá que una compañía momentania, que un rato agradable y que una conversación banal... un conocimiento previo. Aun así, no le gustaban los detalles, ni saber de alguien que bebe solo en un bar de mala muerte. Blue, por un lado se dedicaba a perderse en los encantos y palabras de del par de ojos que a la luz de la noche y acompañados de algunas luces del lugar decían lo que el alma de aquel hombre negaba entre cerveza y cerveza, por lo mismo... nunca había visto en algunos ojos una armonía para ella y para el.

Blue se fumaba algunos porros en la sala de su casa y se perdía en los acordes de las canciones de Depeche Mode, The Doors, cerraba los ojos por un minuto imaginando ella en algún rodeada de flores pero en aquellos viajes recurrentes aparecía un hombre sin rostro, no muy alto, no tan fuerte pero de manos suaves, a lo cual ella abría los ojos y terminaba sentada. Los viernes en la tarde, se dedicaba a escuchar algunas canciones de Pink floyd o de Led Zeppelin, pero unas de sus favoritas eran Foster the people, The Kooks, Kasabian y otras bandas que hacían parte de su repertorio y de su colección de vinilos.


Un viernes luego de bailar al ritmo de Russian Red, decidió colocar sus ojos mas negros de lo normal, colocarse un jean que hacia que sus glúteos se vieran mas lindos de lo común y sus zapatos favoritos comprados en una feria. Decidió ir al bar un rato y hablar con el mesero, que ya la conocía. Llego, le sirvió un trago doble y de fondo estaba B.B King, busco una mesa, se sentó, cerro los ojos unos cuantos minutos disfrutando del Blues con olor a cigarrillo y tragos mezclados.

Cuando abrió sus ojos, un par de ojos cafés... como un par de cafés humeantes para los días fríos, camisa blanca y una corbata ya suelta del estrés, una sonrisa que brillaba mas que la luna y sus labios... sus labios parecían un suave paraíso, Blue no pudo contener su cara de asombro y el soltó una sonrisa picaresca la cual hizo sonrojar a Blue.

El la saludo, se presento y ella se concentro en el tono de su voz y como sus labios daban la mejor pronunciación. Iba pasando la noche mientras ellos perdidos en los vasos de cerveza y en una conversación de poesía, de libros y letras, cerraron un micro cuento en un beso, seguido de mas besos y de una larga caminata por la calle de cientos de bares con música atroz. Mientras ellos hablaban de Coltrane, de Simone o de Sinatra, de lo lindo que era leer Bukowski en un bus o en algún lugar acompañado del aire. Blue, no podía decidir si invitarlo a su casa a escuchar un par de acetatos con unas cervezas que tenia en la nevera o si por otro lado dejarlo ir y tal vez algún día volverlo ver en aquel bar con su chaqueta de cuero.


Caminaron por todo lugar, hasta que el pronuncia un sonido y ella voltea a mirarlo... -"¿Que pasa, te sientes bien?-" el en un gesto incomprendido no puede dejar de sonreír y desata una frase con miedo y pena... -¿Quieres ir a mi casa? Podemos pedir unas cervezas o ver una película de Buñuel.- Ella le contesta, con un brillo singular en los ojos, que si el prefería que fueran a casa de Blue, tiene cervezas, su tocadiscos, sus acetatos, un tapete rojo con un techo transparente en el cual se podrían ver perfectamente la luna y sus constelaciones.


El acepta con la cabeza y dice que compren un trago algo mas fuerte que la cerveza, ella acepta con gusto y caminan hacia el almacén cercano antes de tomar el taxi. Se subieron a un taxi, indicaron al taxista por donde tomar y ellos se miraron se besaron, besos suaves como los labios de el, suaves como las miradas entregadas por los dos. Fueron tres besos en todo el camino, sabían que esto no era consecuencia de alcohol.


Llegaron a casa de Blue que parecía un paraíso, entre arboles frondosos y un cielo increíble que los acompañaba esa noche, colocaron música suave, fueron por las cervezas y se acostaron a ver la noche pasar, entre besos y anectotas, el cantaba suave mientras Blue estaba acostada en el tapete rojo tarareando, lo cual se ríen como dos niños pequeños, ya iban por la ultima cerveza e iba a empezar con el dulce pero amargo vodka, cuando el en un gesto toma a esta mujer por la cintura y la besa, como nunca había besado a una mujer y le dice que se siente frente a el y que cierre los ojos y solamente lo escuche a el. Blue se concentra en su voz y a su vez se preparaba para cuando el acabara la besara y se fundieran en deseo.


-"Siempre, que voy los viernes al bar, te veo a lo lejos... veo como cantas y tarareas las canciones... me fijo en como

tomas el vaso de cerveza, tanto así para saber cual es tu cerveza favorita, te he visto llorar y reír, perderte en los tragos y besar a chicos que no son de tu altura, tuve miedo de hablarte y aun así lo intentaba varias veces pero algo me ganaba...- el siguió hablando mientras en la cabeza de Blue, solo pasaba ella entra las calles de bulevar con las manos que en cada viaje se imaginaba, las tocaba y las apretaba para no soltarlas,mientras el terminaba su discurso a Blue el hombre que la acompañaba en sus viajes, se le empezó a ver la sonrisa, una nariz delicada y esos ojos cafés fuertes que estaban encima de ella y la abrazaban, si era el... era el hombre de mas de sus viajes, de su compañero anónimo de tragos y Blues. Cuando fue abrir los ojos el la había tomado por la cintura, la beso con tanta pasión y tanto desenfreno que ninguno de los dos podía contener esa sonrisa que lo delata y que saben que están bien... mas que bien. Empezaba hacer frió y el preparo un café, salieron a la terraza, se besaron una, dos... una infinidad de veces antes de que saliera el sol completamente. Esto, ya no era un micro cuento, si no una gran historia.

Minicuento.

-¿Sabes cual es la luz final de la ciudad y de que color es?- 

Yo no sabia que responder, tal vez mi cabeza estaba con una frase suelta de que la acompañaría a recorrerla a pie, entre esta tormenta suave, entre los pedazo de su voz que se volvía sonrisa mientras yo estaba perdido entre sus ojos, su pregunta, porque entre un bar, la biblioteca y un teatro estaba ella frente a mi, invitándome indiscretamente a conocer luces, que entre cada farola, entre las madrugadas, de como besarían sus labios, como besarían sus pensamientos si me alejo un par de pasos, pero es lo que menos quiero, mi cabeza se sobre satura con pensamientos sobre ella a mi lado.

Solamente, tomo su mano, caminamos unas cuantas cuadras, no hace falta conocer su vida si conozco sus canciones, mientras nos perdemos entre The Doors, entre cervezas y brisas calurosas entre sus abrazos.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Saturno.

Estaba en algún bar de la ciudad, ese día estaba peor que cualquier día, estaba acabada, cargaba penas, dolores y cansancios, trasnochas vagas... trasnochadas sin valor. Una cerveza, dos o tres... ya no recuerdo cuantas fuero, cuantos fueron sus besos recorriendo mi piel hasta llegar al cielo, no sé cuantas veces me miro y soltaba una sonrisa estúpida y se volteaba, tengo que confesar que yo no estaba acá, estaba hablando con mi subconsciente, pensando en donde pasar este dolor de cabeza que desde hace mucho me atormenta. El solo me miraba, me sonreía y hasta intentaba decir algo.
Yo, con algunos tragos sobre mi cabeza, con algunas frases sueltas y peleando con el mesero por no traer rápido lo que quiero. llega él, con sus ojos color café oscuro, piel blanca y cabello negro, un par de cervezas y un cigarrillo, una larga conversación y para terminar el beso que decidió la noche.
Duramos miles de horas, como también pudieron ser solo dos. Estábamos los dos, el sonido de Sinatra y el olor del amanecer combinado con el olor de un café, un olor a tabaco un olor a olvido.
Habia olvidado que era ser sensual, ser realmente atractiva para alguien, solo que como siempre no es más que eso.

Soy solo como un solo de saxo y guitarra. Un par de besos y una noche.

jueves, 25 de septiembre de 2014

J

No encontré otra manera de poder perderme en usted, en su color canela que hace enloquecer a cualquier mujer, en el color café de sus ojos y lo lindos que sé ven en una tarde de sol, en esa hermosa sonrisa reluciente sin miedo a nada... no encontré mejor forma de perderme en usted que en un beso.
Sé que es apresurado pensar en algún beso futuro, en un día lleno de sol, solamente usted y yo y un cielo despejado, unas cuantas cervezas y estar frente a frente con un sabor de labial a ginebra.
Poder sentarme a su lado y que me cautive de la mejor manera que lo sabe hacer, que me agarre de la mano y corramos por la calle, que cada instante con usted sea único y correcto.
¿Qué más podría pedir?
Si usted es un hombre perfectamente imperfecto para este cuerpo, es aquel ser que puede hacer lo imposible porque esta alma rota este bien, se levante sonría y quiera solo llenarse de sus besos.

Qué mas puedo pedir... si usted tiene la dulce melodía que quiero escuchar, tiene el café perfecto para una mañana de frío y tiene los mejores brazos en lo que mejor puedo estar. Tiene la cura inmediata a un sin fin de problemas y tiene la capacidad de hacerme volar.
Es una gran dedicatoria, a usted y solamente usted. Quien me roba el brillo de mis ojos con una mirada, una mirada dulce, una mirada juguetona.

Usted no se alcanza a imaginar cuando me gusta y cuanto daría por que cada día usted fuera mi sol, mi lluvia, mi primer café, mi desayuno.
Que solamente fuera usted quien me vea sonreir, que me levante de un abrazo.

Usted me encanta, me gusta mucho.
Aún así, espero con ansias en día que pueda decirle estas palabras mirandolo a los ojos y todo empiece con un lindo beso.

jueves, 21 de agosto de 2014

We...

Estoy hundida, estoy seca, estoy sola.
Estoy como desde un principio tenia que ser, estando yo y solo yo, estando con alguien que no conozco y como se comporta. Estando bajo las nubes grises de la contaminación de amor y desordenes mentales de mi alma.
Estaba contaminada, estaba en alerta roja de tanto desespero, de tanta aluciones que hace mi mente sobre ti, sobre como deberías estar y como deberían ser las cosas.
Alucinaciones irreconocibles que hacen por unos minutos de mi cuerpo ellos, que mis manos agarran mi cabeza y las lagrimas salen una detrás de la otra como en una carrera de atletas.
Eres la imagen perfecta para algo tan inestable. Pero... si la imagen perfecta tuya solo está acá, en cada suspiro que rompe el viento, que me acelera el corazón que me hace verte por más de 10 segundos al frente mio, con una sonrisa suelta con la facilidad que tu puedes y que tiene la habilidad de enamorar, que dentro de esos 10 segundos junto contigo se va la tristeza... pero llega esa luna, hermosa luna pero alejada y sola.
Llega mi mente en que momento, deje que convirtieras a esta persona inestable y bipolar, en una persona sensata y capaz de dejar el miedo al lado? ¿En qué momento, dejamos de besarnos y reir?
En que momento mi mente me atormenta con tu pasado, con tus palabras y con tus escritos sobre mi piel y sobre lo bien que nos veríamos en un futuro.
En como tal vez, tendríamos una de nuestras tardes, llenas de deliciosas recetas preparadas por cada uno.

Pero todo esto es un pensamiento retorico, que pasa cada noche por mi mente antes de dormir, junto un cigarrillo y alguna canción melancólica para ahogarme en el trago... pero por eso son mi vicios, aunque cabe aclarar que mis vicios no son esos, es el... y con el viene el dolor, el desespero y cigarrillo y la cerveza.

Desearía una y mil noches más, como aquella noche...
Donde entre sonrisa y besos, fue llegando el deseo y las ganas de perdernos uno en el otro, donde el amor no importaba porque era un deseo efímero, era las ganas de conocer más de los dos.
Donde me acosté con un buso y unas medias de el, y por primera vez, sentía algo tan real.

Pero el el sé fue, detrás
Yo aun no comienzo la mía, solo me reviento y me enveneno con malos pensamientos y malas decisiones.
de su propia aventura.

sábado, 26 de julio de 2014

25 de Julio

Ayer, solo ayer me interne en el bajo mundo de los poetas.
Sé que esconde un gran dolor como un gran amor.
Conocí a dos grandes exponentes de la poesía en Bogotá, un poco cortante y un poco burlesca a la vez.
Sé que por primera vez, iba a conocer una gran parte de la literatura subterránea de esta gran cuidad.
Me interne de inmediato a un poema, que siendo leído fue mal leído y para muchos mal interpretado.
Se unen las mentes con un poco de Kafka, mostrando desde la anatomía de un insecto podemos ser ellos.
A pesar de todo, jamas me habría imaginado a mi, en un circulo social tan literato. por fin, algo que me interesaba y quería aprender más.
Conocí a unos cuantos escritores de poemas vagos, con los cuales charle por unos cuantos minutos y la única respuesta que recuerdo con claridad es: -El escritos pobre ya no existe, y si existe... solo lo venden para hundirlo más.-
Me sentí por un momento así, como un escritor vagabundo,lleno de ideas, lleno de sus propios libros intentando salir a flote en una literatura donde lo más reconocido y nos ponen en los ojos es lo más pobre de la literatura,a sabiendas de esto...el país tampoco colabora.
Luego de esas charlas, acompañadas de unas cervezas y cigarrillos decidimos salir del sitio en el que estábamos y seguir hablando de ese tema tan poco conocido.
Desconocía la faceta de un escritor vago en recuerdos y con grandes problemas psicológicos. Seguimos en el plan de unas cuantas cervezas, comimos sushi y cada uno de ellos con una sonrisa pintoresca, le sonríen al vicio: un poco de todo.
 No pude aguantar por un momento, dejar de pensar que hace en ellos eso.
Un par de pases, un plon muy largo de marihuana y cerveza.
Hablando de autores y poetas, conocidos por los literatos estudiados.
Por mi parte, tuve la intención de unirme a ellos en el cuento de la poesía, pero me di cuenta que cada persona maneja su manera de expresar su amor al arte.