Sé que es apresurado pensar en algún beso futuro, en un día lleno de sol, solamente usted y yo y un cielo despejado, unas cuantas cervezas y estar frente a frente con un sabor de labial a ginebra.
Poder sentarme a su lado y que me cautive de la mejor manera que lo sabe hacer, que me agarre de la mano y corramos por la calle, que cada instante con usted sea único y correcto.
¿Qué más podría pedir?
Si usted es un hombre perfectamente imperfecto para este cuerpo, es aquel ser que puede hacer lo imposible porque esta alma rota este bien, se levante sonría y quiera solo llenarse de sus besos.
Es una gran dedicatoria, a usted y solamente usted. Quien me roba el brillo de mis ojos con una mirada, una mirada dulce, una mirada juguetona.
Usted no se alcanza a imaginar cuando me gusta y cuanto daría por que cada día usted fuera mi sol, mi lluvia, mi primer café, mi desayuno.
Que solamente fuera usted quien me vea sonreir, que me levante de un abrazo.
Usted me encanta, me gusta mucho.
Aún así, espero con ansias en día que pueda decirle estas palabras mirandolo a los ojos y todo empiece con un lindo beso.
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