miércoles, 2 de octubre de 2013

Sueños de gente enamorada.

-Prepárate para todo lo que traigo en mente.-
En si no tenia nada en mente, solo tenia ganas de besarte, de comer algo a tu lado y luego hacer el amor, varias veces, de hacer lo que menos nos gusta, de hacerlo en el piso, en una cama y hasta en una cocina.
One love.
lo hicimos a un ritmo increíble, lo hicimos y aunque no nos gustara lo seguimos haciendo, una... dos.. tres veces, cantaste una canción y unos cuantos rasguños en tu espalda que aún no significaran nada para ti porque aún no entiendes el deseo máximo que te entrego en cada uno de ellos.
Vamos, un par de miradas no expresan deseo, y si me pongo a pensar... en ese instante no te miro los ojos, solo sé que me encanta cuando me besas, cuando me agarras por la espalda y me botas hacia un rincón y me besas.

No es de noche, pero aún así esta el sol, esta sobre tu piel bronceada, y encima de mi esta una luna menguante, en tus ojos un par de lunas llenas de deseo, de placer, de un color gris con amarillo y dilatado, nada normal.

-Ahm, ¡Quiero ser tu frase favorita¡
Ven, agárrame la mano mientras dormimos y sudamos sin ruidos y sin reclamos
Ven, dime que esto es verdad, que nos son inventos que me invento cuando duermo, cuando no duermo, cuando te beso y cuando te toco, cuando te miro, cuando no te miro.
Pero ¿Qué pasa con la gente?
La gente no entiende que esto es una fiesta, que esto es algo...psicodelico, esto es ¡Tremenda Party!
pero nadie lo entiende, no saben la magia de cada beso, no entiendo que esto es para ti, que es para mi, que necesito más de esto, que esto es un vicio peor que el Krokodil.

No necesito más, no quiero más... un amor, puro amor.
Necesito volar, necesito ser la reina de este carnaval que transcurre mientras estamos acá, mientras estamos distanciados, mientras mis alas son más largas que las tuyas, en realidad eso no importa, solo importa que estamos juntos, en una fiesta psicodelica, con sudor en la frente, unos cuantos cigarrillos que nos llevan más de la risa y la brisa del mar, donde no puedes ver ni tocar, solo sentir... solo dar.
Somos como dos pájaros que vuelan alto, lejos de lo humano, del dolor y el llanto.


Y al final, te darás cuenta que tan solo esto es un puñado de lo que tengo guardado.



y ahora no camino, vuelo 
porque me gusta volar. 






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