"Y una vez más aquí estoy yo, con las ganas infinitas de besarte y tal vez con una tierna sonrisa ver tu alma que me carcome cada hora mis pensamientos, ver como tu par de ojos me queman la piel y tus largas miradas de deseo que me dejan sin fuerza, como pienso en el instante de que sus manos toquen mi piel, que me congelen que me estremezcan y llegue al infierno con un color rojo de labios, con unas medias negras hasta más arriba de la rodilla y le diga a un aparecido que me enamoro como me hizo el amor."
-Que tu amor para mí fue pasajero y que en cambias tus besos por dinero.- Se lo dije una y mil noches atrás, me agarre la cabeza, me sentía como si fuera una esquizofrenica, es todo lo que pensé, me imagine en aquel hombre de cabellos castaños y lisos, unos grandes ojos cafés y una voz de Dioses, un amor como ningún otro, una cosita tropical.
Me encantaba su color trigueña sobre mi, sus mordiscos en mi cuello, sus rasguños en mi espalda aunque no era posible tanta belleza sobre esta piel "delicada".
Es el sabor de esa cicuta necesaria para mi cuerpo, para mi alma, necesito tal vez un par de cosas con un poco de droga, un poco de alcohol por eso de que amo estar borracha y que me mires y digas: "Ven besame hasta el alma, quiero que seas más que mi mujer, mi amante.
En ese momento la noche empezaba un poco de Sinatra y terminaba en algo de Foals, terminaba en una batalla en una cama llena de ilusiones y deseos, hay es donde nos dimos cuenta que un poco de sexo al día no hace mal, pero cuando nos dimos cuenta que era mas que necesario en esta "relación".
Me fastidias como la gripa o como la piquiña de la nariz, no te quiero volver a ver encima mio, solo quiero verte a unos cuantos metros de mi boca y que mis ojos se prendan en fuego y me diga "Que cosita rica".

No hay comentarios:
Publicar un comentario