viernes, 9 de agosto de 2013

Rojo.

Estoy sentada en un árbol más grande que la tierra, más grande que la constelación que nos acobija, más grande que las ganas que tengo que verte quedarme sin voz, tal vez quedarme en unos cuantos monosílabos, que me digas que tal vez me veo más linda que lo que pensabas que era y tal vez de los mismos nervios abrazarte y pueda decirte cuanto me encantas tus ojos cafés, tan grandes tan... Tú.
Me veo como aquellas tarde colgada de cabeza y que tan solo llegaras de casualidad y me tomaras una foto y que siempre que la vieras sonrieras, que te dieran ganas de besarme o tal vez de comer algo sentados en algún parque y luego de eso, caminar por las frías y hermosas calles del centro de la ciudad con ganas de deseo de conocer lo que no sabemos que existe, de como saber que de un día para otro pueden cambiar las formas de las nubes, de como se ve la ciudad llena de pensamientos oscuros, pesados y superficiales. De ver como en las tardes con un fondo de Foals la ciudad se ve tranquila y en unos cuantos segundos como puede conformase en el caos.. pero de los más lindos porque se aproxima una fuerte tormenta de tus besos en mis ojos, en mis labios, en mi todo. Sonríes y dices con tu dulce voz. ¡Me agradas ! y sabes de que forma me agradas !

Me agarras de la mano como si no existieran más horas, me llevas al mejor café existente y aún así siento frío, siento que me quiero perder dentro de tus grandes ojos, en como miras hacia la ventana y en como sacas uno de los amores de tú vida, tomas una nueva foto y ya no se que hacer. Mis manos empiezan a temblar,  mis ojos tornan a amarillo y se dilatan, no sé que hacer, siento que esto y mi mente sabe que esto no debería pasar, porque aún así me gustes mucho no sé que hacer, no sé si te guste tanto como tú me gustas a mi o si por otra parte queremos tantas cosas que en sí solo nos queremos los dos.
Tal vez, después de este tiempo me encanta pensar que todo lo anterior en un tiempo pasado pasó, que te conocí, te dije cuando me atraías, te asustaste y te fuiste.
Sueño con un día, verte de frente decirte un te quiero y no ver una reacción
en ti, porque es eso, no te imagino a ti frente a mi como lo haces cada vez que logro escribirte mientras duermes o escribes o tal vez estas tan solo frente a una pantalla como la mía pensando en una filosofía barata y un tema no tan cuerdo para comenzar un buen café de mañana.


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