Me acuerdo tanto esa tarde, en la que tal vez era el primer hombre que tomaba su guitarra con notas sobresalientes entre tanto silencio, en el lugar solamente estaba Wildtrud y Reinhardt, en aquellas cuatro paredes de algodón o de lo que fueran, en las cuales tal vez su amor aun estaba por empezar.
Eran eso de las 6:00 o 7:00 de la noche, la luna en modo menguante sonreía desde el cielo verlos, dando ciertos pequeños pasos. El silencio no incomodo entre los dos, fue cuando aquel hombre, coge su guitarra y empieza con su voz, a cantar esa canción, la unión de las mas lindas letras conjugado con palabras, Wildtrud en su conmoción, sus lagrimas se desbordan desde aquellos ojos cafés, pero no eran esas lagrimas de dolor ni tampoco de sufrimiento, eran lagrimas de amor, de sonrisas infinitas, del dulce sabor de los besos, del tiempo juntos.Pienso que solo lo que le faltaba esa noche fue unas cuantas copas de vino tinto, tan solo eso.
pero desde aquel 16 la vida de cada uno cambio, tal vez la canción mas hermosa, solamente es escuchada por los dos, solamente por ellos dos, es mas que una historia, es mas que besos y es mas que cada instante, es amor.
16 de octubre de 1896.
Escrito por un Anonimo.
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