Hoy, amaneci llena de colores, porque entre las penumbras oscuras de mis sueños, tu voz me dio calma y lo aclaro todo. Dicen las margaritas que ya es marzo, que ya es tiempo de verte y abrazarte, de darte un beso y robarte el aliento, de hacerte feliz, pero yo pienso quizás es sólo marzo y su otro poco. Dicen tus ojos que no se han decidido, si irse o quedarse, dice mi boca y mi cuerpo que te quedes, pero tercamente no haces caso y te vas.
No estas, se me enredaron los colores, asi que intento traerte devuelta y no funciona, Habría que dibujarte en todas las miradas, en todas las sonrisas, en todas las pasiones, deseos y emociones. A veces cierro los labios y siento tus ojos y recuerdo como me dijiste que cerrara los ojos y sintiera ; senti que te perdia, y cerre los ojos. Entonces me ilusiono, como cuando tus ojos miran de lado, como cuando te pienso imaginándome, como cuando me hago un lugarcito en todos tus lunares, en todos tus pretextos e imperfecciones.
Me voy, voy a juntar todos los lugares en los que quiero vivir y los voy a hacer tu casa.
Esta es la historia, mi historia, la cálida historia de la siempre mujer de manos frías, la historia de la mujer de las mejillas rosadas. Y el frío que la poseía.

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